Publicidad:
Terra
La Coctelera

Diario de P... Como sobrevivir a mis propias dudas sobre...todo.

15 Octubre 2011

una perdiz en mi nevera

Una perdiz en mi nevera…

Curioso título verdad? Pues por extraño que parezca es totalmente verídico, y es que como se suele decir, lo que me pasa a mi, no le pasa a nadie.
Resulta que el jueves, abro la nevera y me encuentro una bonita bolsa de unas conocidas bodegas valencianas, cuyo nombre omito porque no ha pagado royalties.
La observo y me digo a mi misma… son las once de la noche y me apetece un traguito vino, y entonces ahí, dentro de la bonita bolsa de plástico rígido, con la expresión más triste de un ave pueda reflejar, me encuentro una perdiz muerta!!
Y claro, una serie de dudas me asaltan:

1- Las situaciones kafkianas me persiguen?
2- Es esto una señal de Apocalipsis?
3- Tengo alguna deuda con la mafia?

En medio de estas elucubraciones me dirijo a mi madre, la cual me aclara que el pobre animalito:

-fue asesinado el domingo por un  cazador amigo de mi padre
-que el asesino ni corto ni perezoso el lunes se la regaló, para que le preparáramos una opípara cena.
-que mi padre se olvidó completamente de que la había dejado en la nevera del trabajo.
- y el jueves, día del fatídico encuentro, se la trajo para casa.

Una vez asumido todo esto, una pregunta se escapa de mis labios, entre carcajada y carcajada:

- y… ¿¿quién se supone que la va a desplumar y cocinar?? es más, partiendo de la base de que el pobre bicho lleva muerto más de 5 días, ¿¿quién va a tener el cuajo de comérsela?

A lo que mi madre respondió con la lógica más pura:

-Yo no.

A continuación cogí la bolsita en cuestión, salí a la calle y me deshice del cuerpo en la primera papelera que pillé.

Con respecto a mi padre, simplemente le dijimos, que había tenido un entierro digno, porque si le hubiéramos dicho que se había escapado, no nos hubiera creído.

Y ahora quien se cree eso que dicen de : Es más feliz que una perdiz…

12 Octubre 2011

Trabajos, trabajos

Mi primer trabajo fue una tiendecita de regalos de lo mas mona, en un pueblo de lo mas pijo, cerca del mío, que no es tan pijo.
Pues bien, estuve "trabajando" una puta tarde, lo entrecomillo porque básicamente me pase la tarde doblando trapos de cocina y mirando a mi alrededor, esperando que me dijeran lo que tenia que hacer, lo mas curioso es que era una tienda de lo mas pequeñita, pero había 4 empleadas, así que al día siguiente me llama la dueña (yo súper ilusionada) y me dice que se lo ha pensado mejor, que no le hace falta más  gente(¡coño! eso ya lo sabia yo).
Encima no me pagó ná por el día que perdí ahí metida, pero bueno, como a cada cerdo le llega su san Martín, hoy en día esa tienda se ha convertido en una tienda de chinos…
Aproximadamente una semana después me llaman de una verdulería-frutería, mu pija, del mismo pueblo pijo, y me dije, bueno, a ver si esta es la buena, pero nada más lejos de la realidad.
El primer día de curro bien, porque era de prueba y no estuve mucho rato, pero el segundo… JOOOODER!! , primero resulta que mi jefe es un asesino en potencia, ya que se dedica a rociar las verduras y las frutas, con exageradas dosis de insecticida, eso sí, sin que lo vieran los clientes claro...me decía:
¿Viene alguien?, y yo decía: ahora no. y entonces el psssssssssssssssssssssssssssss, lo ponía todo perdido, IM-PRESIONANTE, yo pensé, espero que la gente lave bien la comida… desde luego las frutas tenían una pinta inmejorable, brillante y relucientemente ...mortal, ADEMÁS me tuvo todo el día cargando cajas de fruta que pesaban un huevo,¡A MI! que peso 53 kilos, me pase una semana con agujetas, porque además me toco limpiar la tienda de arriba abajo, y se suponía que me contrataba para atención al publico!!!
Lo peor de todo esto era el lenguaje barriobajero con el que se refería a mi: nenaaaa trae eso para acaaaaaaaa!!! a ver si movemos mas el culooo! y también tenía las manitas un poco largas, así que decidí no volver más y para colmo, mandé a mi madre a decirle al tío que no me esperara mas y a cobrar los 50€ de ese puto fin de semana...
Finalmente me coloqué en una pizzería en la que aguanté un añito, la serie de guarradas que yo llegué a ver y hacer allí dan para un post aparte.
Después entre a trabajar en una carpintería de aluminio como administrativa, me enamoré de mi jefe, dejé a mi novio, me lié con mi jefe, la empresa iba del culo, el jefe me dejo a mí, la empresa cerró, el jefe desapareció y aún me debe cerca de 2000€ que se dice pronto.
Actualmente trabajo en otra carpintería de aluminio, ya me quedé en el gremio, y estoy a gusto, pero no del todo.
Resulta que tengo la gran suerte de tener 3 jefes y medio, es decir, son tres hermanos, y la señora esposa de uno de ellos.
Describámoslos un poco:
R: El hermano mayor, un hijo de la Gran P de mucho cuidado, prepotente, cabezota, egoísta, borde y en resumen gilipollas perdido, y con un tremendo síndrome de déficit de atención. Disfruta enormemente dejándome de tonta e inútil. a la primera oportunidad me hace pasar la mopa, besarle los pies allá por donde pisa ….
V: Es el hermano mediano, y es un caso aparte, a mi personalmente, me encanta, un cachondo mental, aunque también tiene sus momentos gilipollescos, es un cacho pan.
Lo malo es que cuando está en la oficina yo no pego ni chapa, o me habla de los trucos de magia que aprende, me hace juegos de manos ( con las cartas eh?), o me tiene entretenida cada dos por tres con temas informáticos, y eso que no tengo ni puñetera idea… pero ya se sabe, en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.
M: La hermana pequeña, un pan bendito, con más paciencia que Job, la considero más compañera y amiga que jefa, otro de los motivos por los que me mantengo donde estoy. Casi más cotilla que yo, habladora y simpática.
Y que conste que no es peloteo.
E: la señora esposa de V, muy maja, pero siempre un tanto distante, soporta con gran estoicismo el mamoneo que se lleva su marido conmigo y se lo toma como yo, a risa, o al menos eso espero… Es súper exacta y no se equivoca casi nunca pero cuando lo hace échate a temblar, porque si se entera R, lo mismo da que sean familia… Yo he visto temblar los cimientos cuando R se cabrea, cualquier día le da un infarto… no nos caerá esa breva.

4 Octubre 2011

Crisis

Son momentos de incertidumbre, el momento ideal para empezar un diario, para que todo lo que me da vueltas en la cabeza no se quede enquistado. Hoy es un mal día en mi empresa, bueno se podría decir que ya llevamos un mal mes, desde que volvimos de vacaciones, por fin nos ha alcanzado la crisis, por fin empezamos a notar la falta de trabajo, y claro, sobra gente, de momento estoy a salvo porque es más caro echarme que mantenerme. Ingenuamente había llegado a creer que nos íbamos a librar, que la cosa no era para tanto, pero claro, todavía no nos había pillado.